INTRODUCCIÓN

Para poder abordar el tema que nos atañe, es imperativo dejar claros los conceptos que utilizaremos en el curso de este estudio, y es importante porque a pesar de que los usamos diariamente, generalmente tenemos una penumbra en la definición precisa de éstos.

Los valores, forman parte de los objetos, acciones y actitudes que el ser humano persigue por considerarlos valiosos. Dentro de este rubro se encuentran:

La salud, la riqueza, el poder, el amor, la virtud, la belleza, la inteligencia, la cultura, etc. En fin, todo aquello que en un momento deseamos o apreciamos.

La clasificación de los valores en una escala preferencial, está a cargo de la disciplina denominada: “Axiología, o Teoría de los Valores“.

La Axiología es una rama de la Ética, la cual a su vez, depende de la Filosofía.

Por otra parte, los principios son aquellos valores que recibimos en la primera infancia. Inculcados por nuestros padres, maestros, religiosos y por la sociedad. Estos valores no los cuestionamos pues forman parte de la esencia misma del criterio, y de la conciencia individual.

La moral y la ética, son disciplinas normativas que definen el bien y el mal, y que nos encaminan hacia el primero. Sin embargo son diferentes en lo siguiente:

La Ética se finca en la razón, y depende de la filosofía.

La Moral se apoya en las costumbres, y la conforman un conjunto de elementos normativos que la sociedad acepta como válidos.

Para apreciar más claramente los anteriores conceptos, coloquemos una línea y pongamos en el primer renglón, del lado izquierdo a la Ética y los valores. Y del lado derecho, a la moral y los principios.

  Columna 1 Columna 2
Autoridad Yo La sociedad
Normatividad Ética Moral
Axiología Valores Principios
Respuesta Racional Dogmática
Actitud Tolerante Intransigente
Juicio de valores Relativista Inmutable

 

A primera vista parecerá que en ambas columnas se dan aspectos similares, pues tanto la Ética como la Moral son disciplinas normativas que buscan el bien personal y colectivo. Y los principios y los valores son los objetivos de las mismas.

Sin embargo hay un factor que distingue a los elementos de un lado de la línea, con los del lado opuesto. Y ese factor es el concepto de “Autoridad”.

Si repasamos mentalmente la identidad de la Moral, caemos en cuenta que está definida por una abigarrada mezcla de elementos normativos. Entre ellos destacan: La religión, las costumbres, la ley, los ritos sociales, las buenas maneras, etc. ¿Y quien es la autoridad que dicta las anteriores normas?

Referente a la religión se supone que es Dios. A través de la jerarquía eclesiástica, o de las escrituras, o de la tradición, con respecto a las costumbres, es la sociedad, las leyes, ritos y buenas costumbres son definidos también por la sociedad.

En este ensayo, el concepto “sociedad“ se refiere únicamente a los sectores dirigentes de la misma. Pues las mayorías tienen escasa influencia en la definición de los rumbos y los criterios normativos.

Por otra parte, la Ética tiene como única autoridad al juicio racional, de cada uno de nosotros.

 

 

 

 

RELACIÓN ENTRE ÉTICA Y MORAL

1.- ORIGEN ETIMOLÓGICO

Los griegos utilizaban dos términos distintos para referirse en un caso a lo que nosotros llamamos “ética” y en otro a lo que nosotros llamamos “costumbre”.

Por un lado “: épsilon o “é” breve) designaban a lo que a enecon el término “éthos” (con ” castellano nos referimos a las costumbres o los hábitos automáticos; mientras “: ETA o “ë” prolongada) se refería al conceptohque con el vocablo eéthos (con ” de “modo de ser”, “carácter” o predisposición permanente para hacer lo bueno.

Es de este último vocablo griego “éthos”(con “ë” prolongada) de donde proviene la palabra castellana “ética”. Aunque en el origen, el “éthos” se refería no solo a la “manera de ser” sino al “carácter” (en el sentido psicológico que nosotros le damos ahora a esta palabra), l posteriormente el lenguaje fue evolucionando y la usó para referirse a “La manera de actuar, coherente, constante y permanente del hombre para llevar a cabo lo bueno”. Ya tenemos, el concepto clásico de lo que siempre se ha entendido por ética.

Cuando los latinos se ven forzados a traducir esa palabra a su lenguaje propio utilizan el vocablo “moralitas”, que a su vez se origina de la raíz “mos”, o “mores” que significaba simultáneamente: costumbres y maneras permanentes de actuar o comportarse. Al no disponer el latín de dos palabras para referirse a los dos conceptos que el griego podía diferenciar, muy pronto “moralitas” sustituye a éthos y ëthos, y por lo tanto, en adelante una palabra sola va a significar tanto el modo de ser o la predisposición propia de cada uno en lo que tiene que ver con lo bueno, como las conductas acostumbradas o “de hecho”.

Es del vocablo latín “moralitas” que proviene la palabra “moral” del lenguaje castellano.

 

2.- EVOLUCIÓN HISTÓRICA

2.1 Moral primitiva

La moral primitiva se caracteriza por ser esencialmente colectivista y única. Esto quiere decir que reduce el individuo a su colectividad, y que es única para todos los individuos. En general, las sociedades primitivas son colectivistas: propiedad colectiva y hasta relaciones familiares colectivas.

2.2 Moral antigua

En este período se encuentran condiciones muy diferentes. La propiedad privada se ha desarrollado por completo, y por lo tanto, también las clases sociales. Las sociedades son mucho más numerosas y por ello, sus necesidades son mayores. De ahí que las guerras entre ciudades y estados rivales comiencen a hacerse frecuentes, y como resultado de ellas, aparezcan los prisioneros de guerra, reducidos a esclavos.

El poder en general, administración política y militar, la producción intelectual y artística, quedo en manos de las clases superiores. De esto entonces surgen dos fuentes de la moral. Una para los amos, que era además dominante, y otra para los esclavos.

Para los esclavos encontramos valorado positivamente aquellos rasgos de su situación: obediencia, sufrimiento y humildad, entonces podemos deducir que lo que es bueno es lo que beneficie a la clase dominante.

2.3 Moral feudal

La estructura antigua y la feudal son muy semejantes. Lo que en la primera era amo y esclavo, en la segunda fue señor y siervo. Si bien que el señor, no podía vender al siervo, ni disponer con la misma facilidad de su vida y familia, sus derechos sobre este eran en todo caso muchos.

Entonces la moral del señor, será igualmente individualista y dominante. Además influida por la ideología religiosa que le enfoca hacia la salvación celestial. El honor, entendido como el deber por el deber, los mandamientos religiosos hábilmente acomodados a sus conveniencias, y la rígida diferencia de clases, son los preceptos morales dominantes.

De otro lado el siervo, se encuentran valores como la humildad, pobreza y la obediencia, que sinceramente llevados en la tierra, serian ampliamente premiados en el cielo.

2.4 Moral burguesa

Estando el sistema interesado en que el mayor numero de personas produzca la mayor cantidad de riqueza posible. La nueva moral exaltará la libertad del individuo. Se pensara ahora al como un ser con la capacidad de ser por si mismo, independiente de su origen de nacimiento.

Se tiene entonces, una moral individualista, igualitaria y defensora del beneficio económico y su propiedad.

Este nuevo sistema, vera con buenos ojos y alabara que, una sola persona y gracias al trabajo de muchos otros, logre ganancias superiores a la de las demás gentes. Son las relaciones entre industria y obrero.

2.5 Progreso social

Para hablar de progreso o retroceso social, primero seria necesario determinar unos objetivos ideales. Según el acercamiento o alejamiento a estos de los sistemas sociales, se diría que hay un progreso o retroceso.

Primero, quede claro que tales objetivos sociales serian los ideales, o más deseables,

Por cuanto podrían mejor que otros satisfacer la naturaleza humana. Podemos decir que progreso significa paulatino acercamiento al ideal.

En conclusión entonces, el criterio de progreso o retroceso depende de aquellos objetivos ideales que se acepten como mejores representativos de la naturaleza humana.

2.6 Progreso moral

Habrá progreso o retroceso moral, cuando los sistemas morales permitan o impidan la realización de tales objetivos en las relaciones sociales. En todo caso, ha de tenerse en cuenta que un sistema moral cualquiera no es la causa de su respectivo sistema social, sino su consecuencia. Por ello todo sistema moral, en principio es bueno; ya que siendo producto de un sistema social responderá a las tendencias o intereses del mismo.

Pero, ¿qué es la decadencia moral?, existe en la historia de toda sociedad, momentos en que las estructuras antiguas se descomponen para dar paso para otras nuevas. En ese intermedio, coexisten las normas morales que respondían a las antiguas estructuras sociales, con las nuevas normas para la nueva forma de sociedad que se abre paso.

Entonces para aquellos que aun permanecen dentro de los valores tradicionales, los nuevos representaran una decadencia o degeneración. Para quienes ya participan de los valores que comienzan a imponerse estos son un progreso.

3.- MORAL Y ÉTICA.

Con el término moral solemos mencionar lo que tiene que ver con un conjunto de reglas referidas a la conducta o comportamiento de los hombres y que prescriben y codifican dicho comportamiento, así hablamos de un código moral.

Moral también significa el comportamiento determinado de un individuo o de toda una sociedad en relación a un determinado código.

El término moral nos dice también como hemos de comportarnos de manera que obrando de una determinada forma y según un determinado código moral vayamos dando una determinada personalidad o forma de ser a nuestra vida.

Según nuestras costumbres y comportamientos damos forma a nuestra vida y adquirimos nuestro propio y panicular modo de ser. Ese carácter o modo de ser se adquiere por medio de una serie de hábitos y costumbres.

El término moral se refiere al comportamiento en que consiste nuestra vida. Este comportamiento se compone de hábitos, actos y costumbres.

La ética es el estudio filosófico y científico de la moral. Es teórica mientras que la moral es práctica. Las dos se refieren a normas de comportamiento.

Antiguamente se consideraba que los dos términos se equivalían pero hoy se considera que la moral designa un código de prescripciones o prohibiciones aceptado por un grupo social o establecido por un moralista.

La palabra ética es una expresión más técnica dentro de la Filosofía y da lugar a un sistema de principios filosóficos que son la base de un código prescriptivo.
4.-CONCEPTO DE MORAL.

 

Del análisis etimológico podemos ver que la palabra latina “moralitas” incluye no solo las acciones humanas en “cuanto vividas de hecho” sino también las acciones humanas en cuanto elegidas como rectas de acuerdo con el mundo de valores permanente del individuo. Hoy en día a las primeras las estudia la sociología, la etnología, la antropología o la psicología, mientras que las segundas son el objeto propio de la Ética o Moral en tanto disciplinas filosóficas.

En el lenguaje corriente hay dos usos de la palabra ética. En algunos casos se la emplea como sustantivo y en otros como adjetivo. Cuando se le usa como sustantivo (“La Ética” o “La Moral”) se da a entender un saber específico dentro de las disciplinas humanas que tiene como objeto la fundamentación racional de lo que debe ser la responsabilidad del ser humano para alcanzar lo bueno o lo recto. En ese sentido, denominaría el saber filosófico coherente y sistematizado (en teorías orgánicas) sobre las características que deben tener los valores, principios, normas y virtudes para que el ser humano se realice como tal en su transcurrir histórico. Ese saber sistematizado implica una concepción de lo que son los derechos y deberes que le corresponden como individuo que vive en sociedad, así como las prohibiciones, sanciones y todos los tipos de medios adecuados para alcanzar “el bien” en la interacción humana.

Pero con frecuencia la palabra “ética” es empleada en el lenguaje corriente como un adjetivo. Entonces se comenta: “esto no es ético” “fulano es un inmoral”. En este caso la palabra “ética” o “moral” en tanto adjetivo, juzga la cualidad de determinadas acciones de los individuos en cuanto tienen que ver con la manera que éstos ejercen su responsabilidad frente a los valores, principios y normas morales. Hace un juicio evaluatorio de una acción humana en cuanto es capaz de encarnar o realizar en la práctica, a los valores, principios, y normas éticas.

En realidad, este uso confuso de la palabra ética que se hace en el lenguaje vulgar alude a la doble dimensión de las acciones humanas que tienen que ver con “el bien” o “lo bueno”. Mientras que el saber filosófico se preocupa de justificar racionalmente criterios de acción que no sean arbitrarios y que sean universalmente válidos (dimensión objetiva) la ética en cuanto vivida de hecho, muestra cómo los hombres concretan o no esos criterios en su acción personal (dimensión subjetiva de la ética ).

De ahí que nosotros entendamos por “Ética o Filosofía Moral “ La disciplina filosófica que reflexiona de forma sistemática y metódica sobre el sentido, validez y licitud (bondad-maldad) de los actos humanos individuales y sociales en la historia. Para esto utiliza la intuición experiencia humana, tamizada y depurada por la elaboración racional.

Escrita con minúscula o usada como adjetivo “ ética o “moral “ hace referencia al modo subjetivo que tiene una persona o un grupo humano determinado de encarnar los valores morales. Es pues la ética pero en tanto vivida y experimentada. En ese sentido el lenguaje popular se refiere a que una persona “no tiene ética” o que “la ética o la moral de fulano” es intachable.

Tanto en el lenguaje vulgar como en el intelectual a la palabra Moral se le da también un contenido conceptual similar al de Ética. Muchas veces se alude a la Filosofía Moral como la rama filosófica que se ocupa del asunto de la justificación racional de los actos humanos. Por otro lado también se habla de la moral como la dimensión práxica, vivida de hecho o a lo experimentado por los individuos o por las “tradiciones” morales específicas de determinados grupos.

A juzgar por lo dicho antes, tanto en el lenguaje ordinario como en el filosófico no hay un criterio unánimemente aceptado por los autores en cuanto a distinguir los conceptos de Ética y Moral. (Ya vimos cual había sido el origen etimológico común de estos términos. En muchos casos se los usa de forma intercambiable. No obstante, hay autores se empeñan en distinguirlos.


4.1.- Momentos Que Constituyen La Moral.

El hombre tiene la libertad para elegir las de las posibilidades que se le ofrecen en cada situación de las que quiere realizar y apropiarse. De entre ellas prefiere una, y es esa preferencia lo que va a justificar, es decir, a explicar el por qué ha elegido una posibilidad y no otra. Y es que los actos del hombre, por ser libre, no solo se pueden justificar, sino que han de ser justificados, es decir, ajustados a un principio que viene a dar razón de ellos.

El hombre es constitutivamente libre y tiene que hacerse a sí mismo, darse una personalidad o segunda naturaleza. Y es por eso que el hombre es constitutivamente moral no puede ser “no moral”, ni “amoral”. A esta dimensión de la moral la llamamos “moral como estructura”.

La moral como estructura define el aspecto formal y no entra en como se considera al contenido hasta el punto de que el contenido no es estrictamente esencial y fundamental para la moral.

Al elegir unas posibilidades y no otras, su elección obedece a una norma que justifica sus actos. El problema surge cuando nos preguntamos cuál es esta norma. Es un hecho constatable que las normas que fundamentan y juzgan la acción moral del hombre (normas morales) son muy diferentes. De ahí que se hable de diferentes morales y que el contenido de la moral puede ser muy diferente.

La moral como contenido juzga el contenido como un momento esencial de la moral, y se ocupa en gran medida de la determinación del contenido moral: en que consiste el bien y la felicidad.

4.2 Moral Como Sociología.

La sociedad viene dada por la suma de individuos que la forman, siendo dicha actividad social el verdadero origen de las normas de comportamiento admitidas de un modo total por los sujetos que componen cada una de las agrupaciones humanas.

La verdad de las “normas” esta en que éstas son las reacciones espontáneas de cada sociedad frente a determinadas circunstancias concretas.

La moral no se tiene que refugiar en ninguna teoría porque no es otra cosa que un “hecho concreto” que se da en cada situación histórica y en cada agrupación social distinta, de igual suerte como se da un modo de vestir y una manera de pintar. (Existen diferentes formas de vestir según el país ). Así también las costumbres éticas del siglo I son distintas de las del siglo XX y las normas de la conducta son diferentes en Barcelona y en una tribu del Burundi.

Todo depende de la circunstancia histórico-geográfica a la que responde un grupo de hombres.

Así la ética queda reducida de esta manera a un capítulo de la sociología. Los individuos de una sociedad no solo reciben de ésta un sistema de valores, sino también la misma obligación moral, la fuerza obligatoria de dichas valoraciones.

Algunos creen en la existencia de una “conciencia colectiva”, como entidad distinta de los individuos y anterior a estos, que actúa sobre los ciudadanos de forma absoluta. Sin embargo también se considera que el hombre lo que tiene que hacer es averiguar en qué consiste esta “conciencia colectiva”, descubrir como funciona, con el resultado de transformar el conformismo originario en conocimiento de la “presión social”.

Otros insisten en la función únicamente descriptiva de la ética, junto a la posibilidad de mejorar el orden social a base de actuar partiendo de los resultados ofrecidos por la ciencia de las costumbres. Cuando algo se convierte en anticuado a llegado el momento de suprimirlo.

4.3 Fundamento De La Norma Moral.

Por “fundamento” de la norma moral se entiende el origen de donde esta procede. Destacar que las normas morales y el contenido de la moral pueden venir de donde sea, lo que en realidad es moral es el hombre que las acepta libremente como normas. Y las normas morales o leyes, ya se las dé el hombre a sí mismo teniendo en él su origen, o bien, aunque las encuentre en su razón o en su conciencia moral, tienen su origen fuera de él.

El origen y el fundamento que ellas forman está en otra instancia como:

-una religión

-una determinada ley natural que Dios ha prescrito y dejado impresa en mi naturaleza racional.

-o la sociedad e que vivimos, que así lo impone mediante un aparato de leyes jurídicas

-o bien la realidad y el ser mismo del hombre que así lo exige.

4.4 Autonomía Y Heteronomía.

Nos encontramos ante dos posibilidades:

1-La norma moral la encuentro en mí mismo, porque procede de mí y tiene en mi razón práctica su único origen y fundamento. Decimos entonces que la razón práctica se da a sí misma la norma moral.

En este caso, se habla de una “moral autónoma”, el hombre se da a sí mismo la norma o la ley. De ahí el nombre de autonomía, de Moral Autónoma.

2-La norma moral, aunque pueda encontrarla en mí procede, de algo distinto a mi razón práctica, teniendo en ello su origen y fundamento.

Sea ese algo la sociedad, o el conjunto de dogmas o creencias de una determinada religión, o Dios como creador y legislador de todo lo existente o el orden mismo y naturaleza de la realidad, de la que nosotros formaremos parte.

En cualquier caso la norma moral tiene su origen y fundamento en algo distinto. De ahí que se hable de “heteronomía”, Moral Heterónoma.

4.6 Obligatoriedad Y Deber.

Con respecto a la moral hay que distinguir, su fundamento, y de otro lado, el carácter de “obligatoriedad” con que se nos presenta.

En este sentido hablamos de “obligación moral” o “deber”.

¿Qué significa obligación? Sentirse o considerarse obligado quiere decir que uno está ligado a algo o a alguien “a causa de ” o por “alguna razón”, de modo que esa causa o razón es el fundamento de mi estar o sentirme obligado.

Yo puedo tener una determinada obligación o deber, pero puedo no atender a esa obligación, o hacer lo contrario de lo que ese deber me prescribe. Justamente por ello hablamos de obligación o deber moral.

Pues bien, al considerar esto, podemos decir que la obligación moral o deber, es la constricción en que me siento de hacer o de no hacer una cosa, a causa de algo que actúa como principio que prescribe y regula mi acción, y con respecto al cual juzgaré mi acción como buena o mala.

Ese “algo” es la norma moral.

Norma moral y obligación o deber moral son inseparables pero eso no significa que sean lo mismo.

Toda norma moral, por ser norma, prescribe algo y encierra “obligatoriedad”, pero no habría norma moral si no hubiese un sujeto moral (el hombre) libre y susceptible de crearse obligaciones y recibir deberes.

Ningún tipo de animal irracional puede tener obligaciones y deberes. Por tanto la obligación moral remite al hombre como ser constitutivamente moral y a la norma moral.

4.7 Moral Y Teología.

Consideramos como Teología el conocimiento que cabe tener de Dios, bien a partir de las capacidades intelectuales del hombre, valiéndose sólo de sus fuerzas cognoscitivas naturales (y entonces se habla de Teología natural), o bien a partir de su palabra revelada (Teología revelada o sobrenatural).

Muchos filósofos han creído que podemos alcanzar un cierto conocimiento natural de Dios a partir de la existencia del mundo o de la realidad misma del hombre. Su explicación se basa en que: Dios ha dejado impresa en la naturaleza del hombre una “ley natural” cognoscible por su conciencia, ley que establece y regula lo que es bueno y lo que es malo, con carácter universal y necesario.

La religión cristiana, como otras, ofrece un conjunto de normas o principios morales reguladores de la conducta de los creyentes.

¿Qué pensar de la fundamentación teológica y religiosa de la moral, de la norma moral?

-Es un hecho la existencia de diferentes sistemas morales que están llenos de aspectos teológicos y religiosos y que tienen un fundamento teológico, si bien otros sistemas morales no hacen referencia a esa apelación teológica, o bien no la necesitan y la niegan.

-No es estrictamente necesario apelar a un fundamento teológico o religioso de la moral para encontrar una base suficientemente sólida y universal, que además ofrezca unos contenidos o reglas morales en que puedan coincidir los sistemas morales teológicos o religiosos, los no teológicos o laicos y los ateos.

5.- OBJETO MATERIAL Y FORMAL DE LA ÉTICA.

El objeto de la ética es siempre la actividad del hombre en cuanto al hombre, los llamados “actos humanos”. Su diferencia respecto a otras ciencias, como la Sociología o la Psicología, consiste en que la ética se interesa por los actos humanos en cuanto a ser considerados y calificados como “bueno” o como “malos”. Así distinguiremos entre el “objeto material” y el “objeto formal” de la misma.

A-Objeto material. Son todos los actos libres.

Para que un acto pueda ser considerado como acto humano se necesitan dos condiciones:

1-Que el sujeto tenga conocimiento de lo que hace.

2-Que sea libre para realizar su acción.

B-Objeto formal. Son los mismos actos en cuanto que se pueden ser clasificados como buenos o como malos, considerados desde el punto de vista de la moralidad.

El problema principal que se le presenta a la ética es el de establecer el “criterio de la moralidad”.

Como una disciplina filosófica, más que saber “cómo” son los actos humanos, le interesa saber “cómo deben ser”, pero en un caso como en otro, es absolutamente necesario el concretar en que consiste el bien o lo bueno, con relación a las acciones de los hombres y en general, la vida y el comportamiento humano.

Para clasificar este aspecto vamos a analizar el concepto “bueno” a dos formas distintas:

-lo bueno en sentido general

-lo bueno restringido al campo de la moralidad.

5.1 El Concepto Bueno En Sentido General.

Tanto el término “bueno” como el término “bien” se utilizan en el lenguaje corrientes de muy diversas maneras.

Existen ciertos significados del término bueno que son muy diferentes entre si y que algunos de ellos no pueden considerarse como morales, ya que su significado y su uso es ajeno a toda moralidad.

Tanto los hombres como las cosas son buenos cuando cumplen con su fin, es decir, tienen la cualidad de realizar lo que se expresa y para lo que fueron hechos, y también de acuerdo a unas leyes o reglas establecidas.

6.- LO BUENO RESTRINGIDO AL CAMPO DE LA MORALIDAD.

¿Es posible saber en exactamente cuándo un acto o un hombre es bueno moralmente?, parece que sí, pero tendríamos en cuenta dos cosas.

-si el acto del hombre cumple con las reglas de la moralidad, (leyes morales que dicen lo que es bueno o lo que es malo).

-si posee las cualidades por la que decimos -buenos- a un acto, a un comportamiento o a un hombre o las propiedades que hacen que estos sean buenos.

7.- LAS TEORÍAS ÉTICAS.

Las teorías éticas tienen carácter normativo.

La ética es sólo una reflexión acerca de la moral, no pretende crear una nueva moral, lo que aporta la ética son los principios, “nuevos principios”.

Los seres humanos no sólo contamos con normas morales, sino también con esos “principios morales” mediante los cuales justificamos por qué aceptamos esas normas.

Las teorías éticas permiten justificar o fundamentar las normas morales y los juicios morales.

Las normas expresan obligaciones: dicen que “algo” es u deber, los juicios morales son juicios de valor.

De todas las teorías éticas me centraré en las Teorías Cognitivistas, es decir, en las teorías Teleológicas y Deontológicas, O también llamadas Materiales y Formales.

Las éticas formales se atienen a la moral como estructura, las éticas materiales levantándose igualmente sobre la moral como estructura, dan un paso más, y entran en la determinación del contenido moral.

7.1  Éticas Materiales.

Entendemos por éticas materiales no necesariamente aquellas que sitúen el objeto de la moralidad en algo material, sino en el sentido de que el bien y lo bueno como objeto de la ética consiste en alguna realidad concreta.

Por ejemplo, las que consideran que el bien consiste en la virtud, en el placer, en lo honesto, en lo útil, etc. Se trata de sistemas éticos que admiten un contenido moral, frente a los sistemas éticos puramente formales. Las principales teorías morales que suponen que el bien moral es algo real son las siguientes:

A- El Eudemonismo Aristotélico. Para Aristóteles la finalidad del comportamiento ético consistía en alcanzar la felicidad y la felicidad consistía en la virtud. Según él todas las cosas actúan por un fin, y este fin era el sumo bien de cada cosa.

Se pregunta Aristóteles cuál será el sumo bien entre todos los bienes prácticos y dice que éste consiste en la felicidad.

¿En qué consiste la felicidad? Según Aristóteles consiste en realizar la virtud propia del hombre, que será aquella que le perfeccione en cuanto hombre. Tal virtud consiste para Aristóteles en el desarrollo de la actividad de “entendimiento”, que es la parte más noble del ser humano.

B- Los sistemas Hedonostas. Identifican el bien con el placer. Defienden que el fin último del hombre es la felicidad y consideran que la felicidad consiste en el placer sensible.

El término Hedonismo proviene del vocablo griego -hedone- que significa placer sensible. El principal autor que defiende esta teoría en la antigüedad fue Epicuro.

Epicuro entiende que la felicidad consiste en lanzarse alocadamente al placer inmediato, sino que hay que establecer una escala de placeres según las siguientes reglas:

-Elegir los placeres que no ocasionen pena ni tienen secuelas dolorosas.

-Elegir aquellos que no nos priva de un placer mayor.

-Preferir los placeres tranquilos y sosegados.

-No andar tras los placeres artificiales.

Lo que Epicuro defiende en definitiva es un estado de tranquilidad y sosiego más que una turbulenta vida de placeres.

C- El Utilitarismo. La moral utilitarista defiende que la felicidad consiste en la consecución de “lo útil” y lo “conveniente” para el individuo y para la sociedad. Sus principales representantes son Jeremías Bentham y J. Stuart Mill.

Para Bentham lo útil es lo que aumenta el placer y disminuye el dolor. Defiende una moral cuantitativa, cuya única regla es el interés, que es el que promociona la felicidad, pero el hombre no es verdaderamente feliz más que si vive e armonía y concordancia con sus semejantes. De ahí que la norma suprema para Bentham sea: el obtener la mayor felicidad para el mayor número posible de seres humanos.

Stuart Mill sigue las doctrinas de Bentham, pero insiste sobre el “interés general” y el “bienestar social” por eso cuando haya un problema entre el interés particular y el interés general, deberá prevalecer éste sobre aquél.

7.2 Éticas Formales.

Se han dado históricamente diferentes éticas formales. Todas ellas tienen en común el “formalismo moral”, prescindiendo del contenido.

Las razones de esta desatención al contenido han sido diversas, pero me centraré en la fundamental:

La ética formal de KANT.

-La ética formal kantiana. Es el formalismo ético más importante y que más ha influido. Kant, cuyo pensamiento significó una gran revolución en el planteamiento y comprensión, tanto de la ética como de la Filosofía en general.

Tres características esenciales hay que señalar en su ética:

-Autonomía,

-Deber,

-Formalismo.

La ética de Kant es una ética autónoma, una ética del deber y una ética formal.

Autonomía: según Kant, ni el principio de las normas morales ni estas mismas proceden de Dios, ni tampoco de la sociedad. ni siquiera de la naturaleza del hombre en cuanto este es sensible.

“La ley moral procede únicamente de la razón práctica”: es auto legisladora, se da a sí misma la ley. Una ley que no procede de lo empírico ni de la experiencia, y que es necesaria y válida para todos los hombres.

Deber: la ley que la razón practica se da a si misma está llamada a legislar y regular las acciones de los hombres. Se presenta con un carácter de obligatoriedad. De ahí el que la ley moral se presente como un mandato y sea imperativa. Y con respecto a la ley y sus imperativos el hombre se encuentra en la obligación de obrar según ella manda. Es el deber: el deber de obrar de acuerdo con la ley moral.

Una acción sólo es buena cuando, además de obrar conforme al deber, se hace por respeto a la ley y al deber.

Formalismo: El formalismo expresa aquello que define en rigor el bien moral y la moralidad de una acción. El deber es la necesidad de una acción por respeto a la ley. Para que una acción sea moralmente buena debe ser hecha no por inclinación sino por respeto a la ley.

El valor moral de una acción no está en el propósito que se quiere alcanzar, sino en el principio del querer, prescindiendo de los objetos, de la facultad de desear y su contenido.

El segundo significado del “formalismo”: la moralidad consiste en el principio del querer o de una voluntad pura, en la pura formalidad.

RELACIÓN ENTRE ÉTICA Y MORAL

 

Para nosotros legos, de adentrarnos en el abstracto  mundo de la ética y la moral es como caminar dentro de un laberinto de ideas amorfas, conceptos de apariencias  universales y personajes de nombres extraños de épocas pasadas. Una búsqueda en la red de Internet de estas palabras MORAL y ETICA nos genera cientos de miles de resultados, con profundos vocabularios, llenos de temas que aparentan no tener ninguna relación con lo solicitado y que van desde temas médicos, militares, de negocios, religiosos, mitológico y hasta sexuales, criminales entre otros. De esta compleja maraña, el panorama va revelando su estructura y comenzamos a definir las formas ocultas. Podemos notar estos términos moral y ética tienen relación con todas las disciplinas y que los mismos se manifiestan en todo el que hacer humano.

Adentrándonos en el siempre cambiante laberinto, notamos que los términos, tienen que ver con el juicio que pasamos sobre las acciones: acerca de lo que entendemos de lo que es bueno o lo que es malo, lo aceptable y lo no aceptable, lo correcto o lo  incorrecto incluso lo amable y lo abominable.

Además, los términos “moral” y “ética” se van relevando como íntimamente ligados, no solo a las acciones, sino que parecen atados con las intenciones que generan esa movidas. Así las cosas y reconociendo lo tedioso que son para los programáticos hijos de la tecnología estos temas abstractos, entramos a estos laberintos por donde se pasearon hombres tan disímiles como Aristóteles, Agustín el santo católico y Einsten, entre miles de otros.

El diccionario de la real academia de la lengua española dice que el termino “moral” es lo perteneciente o relativo a las acciones o caracteres de las personas desde el punto de vista de la bondad o la malicia. También lo define como “lo que pertenece al campo de los sentidos, por ser de apreciación del entendimiento o la conciencia” y lo “que no concierne al orden jurídico, sino al fuero interno o al respeto humano”. De otra parte la definición que la real academia da al termino “ética” no es mucho mas simple. Curiosamente el termino como tal aparece en la versión cibernética del prestigioso catalogo de  palabras y términos con una variación del termino “ético”. De paso, el diccionario de uso del español de María Molineri, incluye también el término como variación del término “ético”.

La real academia de, la lengua dice que ético puede ser u adjetivo que significa “conforme a la moral” o una persona que “estudia o enseña moral”. También define ético como “la parte de la filosofía que trata de la moral y de las obligaciones del hombre”. Complejas,  abstractas y amorfas, estas definiciones parece cerrar lo que antes se expuso sobre la “moral” y “ética”, ambas tienen que ver con las acciones, lo bueno o lo malo de las mismas, con el entendimiento de ese bien y el mal según el interior de cada individuo. Pero sobre todas las  enunciaciones del diccionario nos demuestran que los términos están sumamente ligados o entrelazados. A partir de estas consideraciones se desprenden varias interrogantes: ¿Dónde estiva la diferencia? ¿Por que dos términos? ¿Son sinónimos los términos moral y ética?

En nuestros diario vivir, utilizamos los términos indistintamente, como sinónimos. Ambas palabras moral y ética tienen orígenes similares. Etimológicamente ambos términos se refieren, respectivamente, a mores o ethos, al comportamiento o conducta del ser humano conectado a las costumbres, a los hábitos y al carácter de los individuos, explica en su página e Internet el Doctor Francisco Fernández Buey, de la universidad catalana Ponpeu Fabra. Desde un punto de vista técnico filosóficas las palabras moral y ético significan no tienen idéntico significado. Moral es el conjunto de comportamientos y normas que solemos aceptar como validos; y ética es la reflexión de porque los consideramos válidos y las comparaciones con otras “morales” que tienen personas diferentes. Por eso se suele decir que, hablando con propiedad, la ética es la filosofía moral, o disciplina filosófica que estudia las reglas morales y su fundamentación, con diciendo Fernández Buey aclarando las diferencias entre las dos. Podemos ver como la moral define nuestras acciones en aceptables o no aceptables, mientras la ética se ocupa de porque estos actos son buenos o malos.

Se dice que un comportamiento es moralmente aceptable cuando se ajusta satisfactoriamente a lo prescrito por un conjunto de normas o bien llamado un código moral.

De esto se puede deducir el carácter fundamental de la moral: la imposición. La norma moral obliga un comportamiento al individuo, cuya desobediencia implica una desvalorización moral, y su obediencia un enriquecimiento.

De otro lado, la ética pretende dar explicación de las normas morales. Su origen social e histórico, su validez y fundamentación dentro de un sistema filosófico o religioso.

Entonces la ética será la teoría explicativa de la moral. Como no existe una moral universalmente aceptada, será la ética quien compare y explique los diferentes factores sociales o religiosos que dieron lugar a distintos sistemas morales.

Podemos decir que la ética será una teoría objetiva de la moral, mientras que ésta será un sistema subjetivo de normas. Se dice que la moral es subjetiva, por cuanto su validez depende de la aceptación que un sujeto haga de ella. Su validez será un problema de creencia.

En conclusión se puede decir que la ética es el estudio explicativo de las normas y la moral son las normas que regulan el comportamiento. En este contexto es oportuno hacernos algunas interrogantes que aclaran aun más el panorama acerca de la relación y las diferencias entre la “ética” y “la moral”.

 

¿La ética y la moral son disciplinas diferentes?

Si. Ambas disciplinas se refieren a la búsqueda del bien para el hombre que, en última instancia, le proporcionará la felicidad, desde perspectivas complementarias. La primera dirige la reflexión al mundo cognitivo para identificar los valores, pretendiendo dar razón de las elecciones. Es, por tanto, imprescindible para encontrar puentes de entendimiento en las sociedades multiculturales. La segunda se concreta en las normas de comportamiento aplicadas a la vida cotidiana. Si tales normas prácticas son asumidas como buenas por la persona, le son muy útiles en su búsqueda de la felicidad, pero si es incapaz de identificarse con ellas, las vivirá como una opresión.

Por ejemplo. Imaginemos que, para optimizar el tiempo de consulta, visitáramos a los pacientes de dos en dos. La moral dice que eso está mal, ya que se transgrede la confidencialidad del acto médico. La ética explica da razón de por qué está mal. El valor que sustenta la confidencialidad, dice la ética, es el respeto al ser humano, en este caso los pacientes.

1.- DIFERENCIAS ENTRE LA ETICA Y LA MORAL.

El uso de la palabra Ética y la palabra Moral está sujeto a diversos convencionalismos y que cada autor, época o corriente filosófica las utilizan de diversas maneras. Pero para poder distinguir será necesario nombrar las características de cada una de estas palabras así como sus semejanzas y diferencias.

  1. Características de la Moral. La Moral es el hecho real que encontramos en todas  las sociedades, es un conjunto de normas a saber que se transmiten de generación en generación, evolucionan a lo largo del tiempo y poseen fuertes diferencias con respecto a las normas de otra sociedad y de otra época histórica, estas normas se utilizan para orientar la conducta de los integrantes de esa sociedad.
  2. Características de la Ética. Es el hecho real que se da en la mentalidad de algunas personas, es un conjunto de normas a saber, principio y razones que un sujeto ha realizado y establecido como una línea directriz de su propia conducta.
  3. Semejanzas y Diferencias entre Ética y Moral. Los puntos en los que confluyen son los siguientes:
  • En los dos casos se trata de normas, percepciones, deber ser.
  • La Moral es un conjunto de normas que una sociedad se encarga de transmitir de generación en generación y la Ética es un conjunto de normas que un sujeto ha esclarecido y adoptado en su propia mentalidad.

Ahora los puntos en los que difieren son los siguientes:

  • La Moral tiene una base social, es un conjunto de normas establecidas en el seno    de una sociedad y como tal, ejerce una influencia muy poderosa en la conducta de cada uno de sus integrantes. En cambio la Ética surge como tal en la interioridad de una persona, como resultado de su propia reflexión y su propia elección.
  • Una segunda diferencia es que la Moral es un conjunto de normas que actúan en la conducta desde el exterior o desde el inconsciente. En cambio la Ética influye en la conducta de una persona pero desde si misma conciencia y voluntad.

Una tercera diferencia es el carácter axiológico de la ética. En las normas morales impera el aspecto prescriptivo, legal, obligatorio, impositivo, coercitivo y punitivo. Es decir en las normas morales destaca la presión externa, en cambio en las normas éticas destaca la presión del valor captado y apreciado internamente como tal. El fundamento de la norma Ética es el valor, no el valor impuesto desde el exterior, sino el descubierto internamente en la reflexión de un sujeto.

Con lo anterior podemos decir existen tres niveles de distinción.

  1. El primer nivel está en la Moral, o sea, en las normas cuyo origen es externo y    tienen una acción impositiva en la mentalidad del sujeto.
  2. El segundo es la Ética conceptual, que es el conjunto de normas que tienen un origen interno en la mentalidad de un sujeto, pueden coincidir o no con la moral recibida, pero su característica mayor es su carácter interno, personal, autónomo y fundamentante.
  3. El tercer nivel es el de la Ética axiológica que es el conjunto de normas originadas en una persona a raíz de su reflexión sobre los valores.

Entre aquellos que diferencian a la Ética de la Moral están los que sostienen que “Ética” sería la disciplina filosófica que se ocupa de la fundamentación racional del comportamiento moral del hombre mientras que “Moral” sería todo lo que se refiere a los valores en tanto asumidos y vividos por la gente, o sea, a la dimensión subjetiva o a la moralidad vivida de hecho por los individuos o grupos determinados. Esta forma de diferenciar ambos conceptos parece ser práctica y yo me pliego a ella.

Otros han preferido distinguir los términos, diciendo que la Ética se ocuparía del conjunto de principios inalterables por Ej. La defensa de la vida, la búsqueda de aliviar el sufrimiento, el respeto por la persona humana, la confidencialidad, etc., mientras que la Moral sería la dimensión subjetiva de quien asume esos principios.

Se adopte la distinción que sea, lo que sí parece ser unánimemente aceptado es que los términos Ética o Filosofía Moral son equivalentes. Podemos decir pues, que la Ética o Filosofía Moral no tiene como objeto evaluar la subjetividad de las personas, sino valorar la objetividad de las acciones humanas en la convivencia a la luz de los valores morales. Cuando la ética reflexiona no se preocupa por buscar cuales son -sociológicamente hablando-, las distintas “sensibilidades” morales subjetivas que se dan en las sociedades, sino que intenta buscar aquellos criterios universales, que eliminen la arbitrariedad de las relaciones humanas y lleven a que el ser humano se haga cada vez más plenamente hombre. De esa manera, la Ética no busca ver si para un sujeto está bien matar y para otro sujeto está bien dejar vivir, sino que busca justificar racionalmente si puede considerarse bueno para todo ser humano (criterio universal ético) el deber de dejar vivir o de matar.

En ocasiones la moral puede ser opresiva y culpabilizadora. ¿No es mejor una ética sin moral?

Todo lo contrario. El conjunto de normas desarrolladas por la moral son la forma en que se encarnan los valores éticos en el mundo de lo cotidiano. Por ejemplo, cuando se acepta como valor la igual dignidad de todos los seres humanos, se desarrolla una moral basada en el respeto a los diferentes y la capacidad de diálogo. En el terreno de la medicina, se desarrolla una práctica médica centrada en el paciente.

Solo cuando la moral es algo impuesto desde fuera, es decir, cuando la normativa no responde a unos valores asumidos por la persona, es cuando las normas morales resultan opresivas. Bergson diferencia entre moral cerrada, que actúa por presión y oprime a la persona, y moral abierta, que actúa por llamamiento y ayuda al desarrollo personal. La moral, dice Adela Cortina (Cortina Orts A, 2005), no puede imponerse, sólo invitarse.

 

No siempre moral y razones que la sustentan se comparten por grupos culturales diferentes. ¿La ética es relativa?

El sistema de concreción de los valores, es decir, las normas morales que funcionan en las distintas sociedades, tradicionalmente se ha entendido que era un sistema adaptativo orientado a mantener a las personas en contacto con su realidad y, por ello, a facilitar su supervivencia como grupo y su desarrollo como persona. Mientras las sociedades han permanecido más o menos aisladas no se ha percibido, prácticamente, conflicto (Cortina Orts A, 2005; De la Válgoma M, 2000) entre las diferentes normas morales. Sin embargo, unas se acercan más que otras al respeto a los derechos humanos, que son el referente ético universal en estos momentos. Algunas normas, o ciertos valores, pueden ser disfuncionales para el desarrollo de la persona. Así pues, todo no es relativo.

En un mundo globalizado y multicultural ¿Hay que imponer los valores culturalmente mayoritarios? o ¿es mejor respetar los de las minorías culturales convivientes si

Puede haber valores que sean disfuncionales para la persona, priorizando al grupo frente a ella. Son aquellos cuya finalidad se orienta, más que a la supervivencia de las personas, a la perpetuación del sistema, de los poderes constituidos, o del hombre poderoso frente al débil. Educar la sensibilidad y potenciar la reflexión en ética facilita llegar a identificar cuáles son los valores disfuncionales.

Como demuestra en su libro Marina (De la Válgoma M, 2000), todas las sociedades, cuando se liberan de cinco factores, que son la miseria extrema, la ignorancia, el miedo, el dogmatismo y el odio a la tribu de al lado, tienden a un marco de protección social, participación política y defensa de derechos humanos. Una ética centrada en el valor del ser humano, tendría que fomentar el diálogo con las diferentes culturas, desde el respeto mutuo. Se podría fundamentar una ética laica universal, partiendo del reconocimiento del valor intrínseco de cualquier ser humano independientemente de sus circunstancias.

¿Por qué nuestros colegios profesionales no tienen códigos morales sino deontológicos? ¿Qué es la deontología?

Deontología es el término que se usa para referirse a la moral profesional. Es decir la deontología se refiere a las normas específicas que se recomiendan para el bien hacer de cualquier profesión y, por tanto, es una moral aplicada al mundo profesional. Responde a la necesidad de interpretar la actuación profesional desde la ética. Una de las funciones específicas de los colegios profesionales es revisar los principios contenidos en los códigos deontológicos para adaptarlos, orientados por los principios generales de la Bioética , a las nuevas situaciones del ejercicio profesional. Otra, más importante si cabe, velar porque las instituciones faciliten un ejercicio profesional ajustado al código deontológico y difundir el conocimiento del mismo entre profesionales y ciudadanos. Es importante, en el momento actual, recuperar la característica más propia de los colegios profesionales que es fomentar la buena práctica de la profesión.

CONCLUSIONES

  • La moral es un conjunto de normas y valores con los que personas y grupos identifican su proyecto de felicidad. La reflexión ética se orienta hacia la identificación de valores y normas que permitan la convivencia entre personas o grupos con diferentes morales.
  • La moral sólo resulta opresiva cuando no responde a las necesidades de desarrollo de la persona y es impuesta desde fuera. La moral opresiva no es verdaderamente una moral ya que, como dice A. Cortina, la moral no puede imponerse, sólo invitarse.
  • Las normas morales de unas sociedades se acercan más que las de otras a respetar los derechos humanos. Los derechos humanos son el referente ético universal.
  • Una ética centrada en el valor del ser humano tendría que partir del respeto a las diferentes culturas, y de la práctica del diálogo desde el respeto mutuo.
  • La ética profesional debería de ser una adaptación de la ética cívica de mínimos al ejercicio de las profesiones.

BIBLIOGRAFÍA

 

  • Cortina Orts A. Etica mínima: introducción a la filosofía práctica. 10ª ed. Madrid:Editorial Tecnos; 2005.
  • De la Válgoma M, Marina JA. La lucha por la dignidad. Barcelona: Anagrama; 2000.
  • Guisán E. Esperanza Introducción a la ética. Madrid: Cátedra; 1995.

 

 

                                           WEBGRAFÍA

 

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